Contaminación cruzada
La contaminación cruzada se refiere a la transferencia indeseada de microorganismos, sustancias químicas, partículas o alérgenos de una sustancia, superficie o proceso a otro. Esto contamina un producto que en realidad es «puro». Esto puede ocurrir de forma directa (por ejemplo, mediante el uso compartido de mezcladores, recipientes o herramientas) o indirecta, a través del aire, los depósitos de polvo, la ropa, los envases o los dispositivos periféricos que no se han limpiado adecuadamente.
En la práctica, la contaminación cruzada se puede evaluar cuantitativamente mediante cálculos MACO. Se trata de la cantidad residual admisible de un principio activo en las superficies de contacto después de la limpieza. Esta cantidad podría introducirse involuntariamente en el siguiente producto.
En la producción de alimentos, productos farmacéuticos y cosméticos, evitar la contaminación cruzada es un requisito fundamental para prevenir riesgos para la salud (por ejemplo, por alérgenos o sustancias tóxicas) y defectos de calidad. Para los mezcladores de polvo amixon®, esto significa: geometrías higiénicas y fáciles de limpiar, aparatos que se pueden vaciar por completo, estrategias bien pensadas para el cambio de productos y la limpieza y, si es necesario, sistemas de contención y acoplamiento que evitan que el polvo o las partículas se transfieran a otros flujos de productos o al área de trabajo.