Skip to main navigation Skip to main content Skip to page footer

Seca, rápida, de larga duración: la técnica de mezcla que hay detrás de la comida instantánea

amixon® resuelve, gracias a su método de mezcla en varias etapas, el principal reto de la producción de alimentos instantáneos: una larga vida útil sin necesidad de refrigeración, junto con una solubilidad fiable durante la preparación. El proceso de mezcla en seco es el factor decisivo, ya que tiene lugar inmediatamente antes del envasado y el sellado, y determina el sabor, la granulometría, el aspecto y la textura en boca del producto instantáneo final. En la mezcladora amixon®, este proceso se lleva a cabo en dos etapas en un único equipo: una desaglomeración intensiva de los componentes básicos más resistentes, seguida de una homogeneización suave de los componentes más frágiles.

Preparación instantánea: el polvo se convierte al instante en un producto listo para consumir

La instantización se refiere a la modificación deliberada de los polvos para que puedan mezclarse con líquidos de forma rápida, completa y sin formar grumos. El objetivo es obtener un producto seco que se disperse, se humedezca y se disuelva inmediatamente al entrar en contacto con agua o leche. Entre los ejemplos de alimentos instantáneos se incluyen los alimentos para bebés, el café instantáneo, los tés instantáneos, el chocolate caliente, las mezclas de infusiones de hierbas, los copos de patata, las sopas deshidratadas y las mezclas para postres.

Lograr esto supone un reto técnico. Muchos ingredientes de la formulación son hidrófobos y no se humedecen fácilmente. Los emulsionantes, como la lecitina, modifican la superficie hidrófoba de dichas partículas de polvo. Los polvos finos se aglomeran para evitar que floten y formen grumos. El resultado son gránulos porosos que absorben fácilmente el líquido, se descomponen rápidamente y se hunden hasta el fondo.

Un buen polvo instantáneo cumple siete criterios a la vez:

  • Larga vida útil
  • Buena fluidez
  • Buena dosificabilidad
  • Sin polvo
  • Buen comportamiento de sedimentación
  • Buena solubilidad
  • Buena dispersabilidad de los componentes insolubles

Los polvos tienen una larga vida útil y son fáciles de almacenar y transportar. En comparación con los preparados líquidos, permiten ahorrar en volumen, peso y material de envasado.

Mezcla cuidadosa: la clave para una mayor conservación

En amixon®, el proceso de mezcla en seco se lleva a cabo con un aporte mínimo de energía y sin un aumento apreciable de la temperatura. Esto es importante cuando se utilizan conservantes como los sorbatos o los benzoatos: incluso las cantidades más pequeñas determinan la estabilidad microbiológica de todo el lote. Los mezcladores amixon® distribuyen estas cantidades mínimas, ya sean en polvo o líquidas, de forma microfina en lotes grandes, independientemente de si la receta se procesa a temperatura ambiente o a baja temperatura en cámaras frigoríficas, como ocurre, por ejemplo, con los ingredientes para pizza, el queso rallado o las tiras de jamón.

Dos regímenes de mezcla, un único equipo: el método de mezcla en varias etapas

Las sopas y salsas instantáneas están compuestas por partículas de formas muy diversas: verduras deshidratadas, especias molidas, aromas naturales, extractos líquidos, estabilizantes y enzimas. El mezclador vertical de dos ejes (HM) es ideal precisamente para esta tarea: dos mecanismos de mezcla de cinta helicoidal que giran en el mismo sentido generan un movimiento ascendente en la periferia y un flujo descendente en el centro. De este modo, el mismo mezclador puede desaglomerar intensamente los polvos de forma sucesiva u homogeneizarlos con extrema suavidad, sin necesidad de cambiar de recipiente.

  1. Desaglomeración: la dextrosa, la maltodextrina, las sales, las especias, el almidón, las oleorresinas, las grasas, los aceites y los aromas se mezclan con un alto aporte de energía, con la ayuda de vórtices, picadoras, rotores de corte o cuchillas de alto cizallamiento. El mezclador cónico de un solo eje (AM) también realiza esta etapa: es de uso universal, funciona con grados de llenado de entre el 5 y el 100 por ciento y alcanza una calidad de mezcla ideal en tiempos de mezcla muy cortos. Durante el proceso, los componentes en polvo se humedecen intensamente con aditivos líquidos como aceite, grasa, extracto de condimentos o lecitina.
  2. Homogeneización: el mezclador se detiene y se añaden los componentes frágiles, como puntas de eneldo liofilizadas, aros de cebolla, trozos de pimiento y coliflor o trozos de pasta. A continuación, el mezclador sigue funcionando solo unos 30 segundos a baja velocidad de rotación para evitar la rotura de las partículas gruesas.

El resultado: los componentes gruesos se conservan, la mezcla no se calienta durante el proceso de mezcla y el lote se descarga sin que se produzca segregación. Dado que ambos pasos se llevan a cabo en el mismo aparato, se evitan las pérdidas por trasvase y el esfuerzo adicional de limpieza.

Mezcladora de doble eje amixon® HM

Mezcladora de doble eje amixon® HM

Cuando el mezclador se convierte en un reactor estéril

Secador-mezclador cónico amixon® AMT

Secador-mezclador cónico amixon® AMT

Algunas fórmulas instantáneas requieren un tratamiento térmico antes de la mezcla final, por ejemplo, para reducir de forma selectiva la humedad residual o ajustar la solubilidad y la fluidez al valor deseado. El secador y reactor de mezcla cónico (AMT) es adecuado para ello, ya que se puede regular la temperatura y está fabricado para ser hermético a la presión y al vacío, además de realizar tanto la mezcla como el tratamiento térmico en el mismo recipiente. Las especias, las verduras o las frutas se mezclan primero de forma lenta y cuidadosa, sin que se altere su distribución granulométrica. La ventaja: no es necesario trasvasar el producto entre la mezcla y el tratamiento térmico, lo que evita pérdidas por trasvase y garantiza la reproducibilidad de las propiedades establecidas de un lote a otro.

¿Qué batidora es la más adecuada para mi receta?

La elección entre HM, AM y AMT depende de dos características de la fórmula: la fragilidad de las partículas gruesas y la necesidad de un tratamiento térmico posterior. Las siguientes preguntas ayudan a realizar una preselección antes de que una prueba de mezcla en el centro técnico de amixon® confirme el diseño definitivo del proceso.

  • ¿Es necesario someter la fórmula a un tratamiento térmico antes de la mezcla final, por ejemplo, para reducir la humedad residual o ajustar de forma específica la solubilidad y la fluidez? En ese caso, el AMT es una opción válida, ya que está fabricado para ser temperado y es estanco a la presión y al vacío, y realiza tanto la mezcla como el tratamiento térmico en el mismo recipiente.
  • ¿Contiene la fórmula partículas gruesas especialmente sensibles a la rotura, como verduras o hierbas liofilizadas? En ese caso, el HM es la opción adecuada, ya que la desaglomeración y la homogeneización cuidadosa se llevan a cabo en el mismo recipiente y los componentes frágiles no se añaden hasta una segunda etapa, que se realiza con especial cuidado.
  • ¿Es necesario preparar una premezcla antes de la mezcla, que luego se incorporará a la mezcla principal? En ese caso, la mejor opción suele ser el AM, que funciona ya a niveles de llenado del 5 % y, por lo tanto, permite realizar ambos procesos en el mismo mezclador.

Estas preguntas no sustituyen a una prueba de mezcla con el producto original, pero ofrecen una primera orientación sobre qué tipo de mezclador es relevante para la fórmula prevista.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el proceso de mezcla en seco de los productos instantáneos no debe provocar un aumento de temperatura apreciable?

Un aumento de temperatura durante la mezcla puede influir en la distribución de la humedad en el producto y afectar a la eficacia de conservantes como los sorbatos o los benzoatos, cuyas mínimas cantidades ya son decisivas para la estabilidad microbiológica de todo el lote. amixon® evita esto mediante un tiempo de mezcla breve y controlado en el marco del método de múltiples pasos.

¿Por qué la segunda etapa de mezcla con ingredientes frágiles solo dura unos 30 segundos?

Tras añadir componentes frágiles, como copos de verduras o hierbas, la mezcladora de amixon® solo sigue funcionando durante un breve periodo y a baja velocidad de rotación. Esto limita la rotura de las partículas gruesas sin afectar a la homogeneidad de la mezcla base alcanzada previamente.

¿Puede una mezcladora amixon® realizar también tareas de esterilización?

Sí, si se configura como mezclador-reactor: con control de temperatura y estanco a la presión y al vacío, con inyección de vapor estéril y posterior aplicación de vacío. Esto se utiliza, por ejemplo, para medios de cultivo en el cultivo de setas de alta calidad; para mezclas secas sencillas sin requisitos microbiológicos, no es necesario.

¡Descubre más en nuestra ficha técnica!

© Copyright by amixon GmbH