Vaciado residual
Se denomina vaciado de residuos a la descarga automática y lo más completa posible de un producto de una instalación de ingeniería de procesos, es decir, sin necesidad de palear manualmente ni de realizar una limpieza posterior. El objetivo consiste en reducir la cantidad de producto que queda en el sistema a un mínimo técnicamente alcanzable y económicamente razonable. En la práctica, el término se equipara a menudo con «vaciado sin residuos». Este término sugiere un vaciado completamente libre de residuos, sin ninguna adherencia del producto. Sin embargo, en los procesos con polvos, un vaciado sin residuos tan absoluto es prácticamente imposible de lograr debido a la adhesión, la cohesión y la adherencia a las superficies. Los conceptos de instalaciones modernas se acercan a este ideal desde el punto de vista constructivo, pero no pueden alcanzarlo por completo.
La calidad del vaciado de residuos se describe a menudo mediante el grado de vaciado de residuos. Este indica qué porcentaje de la cantidad inicial se ha descargado tras un proceso de vaciado automático.
Grado de vaciado residual [%] = (1 - m_rest / m_0) * 100
En este caso, m_0 representa la cantidad inicial y m_(rest) la cantidad residual que permanece en el sistema. Un grado de vaciado residual del 99,98 %, por ejemplo, corresponde a un residuo de solo el 0,02 % de la cantidad de producto.
Si una instalación para la mezcla o el refinado de polvos pudiera vaciarse realmente por completo, esto tendría ventajas de gran alcance: se podrían procesar sucesivamente las más diversas fórmulas y materias primas sin que fueran necesarios procesos de limpieza. Los cambios de producto se realizarían prácticamente sin tiempos de inactividad, los riesgos de contaminación cruzada quedarían prácticamente descartados y la disponibilidad de la instalación aumentaría considerablemente. Sin embargo, desde la perspectiva actual, esto sigue siendo una situación ideal.
Por ello, en la ingeniería de procesos, la calidad del vaciado de residuos reviste una importancia fundamental. Influye directamente en el esfuerzo de limpieza, la duración de los cambios de producto, la pérdida de producto y la rentabilidad del proceso en su conjunto. Especialmente en aplicaciones exigentes con cambios frecuentes de fórmula, un vaciado de residuos muy bueno es un criterio de diseño decisivo.
Un alto vaciado de residuos es el resultado de medidas constructivas específicas: una geometría optimizada de la cámara de mezcla, espacios muertos minimizados, transiciones definidas, calidades de superficie adecuadas (rugosidad, recubrimientos), conceptos de descarga bien pensados, así como un principio de mezcla y vaciado adaptado al producto.
amixon® ha invertido un intenso trabajo de desarrollo en este tema y dispone de conceptos de solución maduros que permiten un vaciado de residuos excepcionalmente alto, entre ellos SinConvex®, SinConcave®, ComDisc® y KoneSlid®. El objetivo es minimizar de forma sistemática los residuos de producto y, de este modo, reducir de forma sostenible el esfuerzo de limpieza, los tiempos de inactividad y las pérdidas de producto. En la práctica, con los mezcladores grandes de amixon® se alcanzan grados de vaciado de residuos de hasta el 99,98 %.