Pérdidas de calidad
Las pérdidas de calidad se refieren a las desviaciones de un producto respecto a los requisitos de calidad definidos o a las características deseadas. Se manifiestan, por ejemplo, en una composición alterada, una homogeneidad insuficiente, propiedades físicas indeseadas o desviaciones sensoriales. Las pérdidas de calidad pueden producirse tanto durante la fabricación como durante el almacenamiento o el procesamiento posterior.
En la ingeniería de procesos, las pérdidas de calidad suelen deberse a un control insuficiente del proceso, una mezcla no homogénea, perfiles de temperatura o tiempo incorrectos, arrastre de producto, contaminación o un diseño inadecuado de los equipos. Especialmente en los procesos con polvos y materiales a granel, incluso las desviaciones mínimas pueden resultar perjudiciales.