Mezcla de sustancias líquidas
Mientras que los líquidos de baja viscosidad pueden homogeneizarse con simples agitadores o mezcladores de chorro, los medios pastosos o viscosos requieren una intervención mecánica más intensa. El proceso clásico de amasado se idealiza gráficamente imaginando que una masa plástica se estira y luego se comprime. Este proceso se repite x veces hasta alcanzar la homogeneidad necesaria. En la práctica industrial también influyen los efectos de cizallamiento y compactación.
Estas situaciones se producen con frecuencia cuando las masas de reacción se espesan, cuando se generan productos intermedios viscosos en los procesos de síntesis o cuando, durante el secado al vacío, es necesario distribuir la humedad residual en un producto altamente viscoso o plástico. En estos casos, los agitadores clásicos de alta velocidad a menudo ya no son lo suficientemente eficaces, ya que están diseñados principalmente para fases líquidas fluidas y menos viscosas. Por el contrario, los procesos de amasado tienen como objetivo transformar incluso materiales muy viscosos y garantizar su homogeneidad interna.
En la práctica, el amasado se realiza normalmente a velocidades reducidas y pares elevados. Es importante que las herramientas de mezcla actúen en todos los rangos de volumen. Los aparatos amixon® se utilizan en aplicaciones en las que se deben procesar productos de buena fluidez a muy viscosos en el mismo aparato. En determinadas condiciones de funcionamiento, se encargan de las tareas de amasado. Mueven los productos altamente viscosos o plásticos con la intensidad suficiente para lograr la homogeneidad, la transferencia de calor o la distribución de la humedad residual. Al final, el producto debe salir de la mezcladora o del reactor en forma de polvo que fluye libremente.