Energía de activación
La energía de activación es la cantidad de energía que un sistema debe absorber como mínimo para que una reacción o un proceso pueda ponerse en marcha. A menudo se habla de una barrera de energía que se encuentra entre el estado inicial y un estado de transición reactivo.
K = A · exp (−EA / (RT))
- k: constante de velocidad
- A: factor preexponencial (factor de frecuencia de colisión)
- EA: energía de activación
- R: constante universal de los gases
- T: temperatura absoluta
Si la energía de activación es alta, el proceso transcurre lentamente o prácticamente no se produce a la temperatura dada. Si es baja, el proceso se inicia de manera notable ya bajo condiciones moderadas. La temperatura ejerce una fuerte influencia: al aumentar la temperatura, hay más partículas con energía suficiente para superar la barrera y el proceso se acelera. Matemáticamente, esta relación suele describirse mediante la ecuación de Arrhenius, en la que la velocidad de reacción aumenta fuertemente con la temperatura.