Propiedades de encolado
El término describe la capacidad de una sustancia para hincharse al entrar en contacto con líquidos, retener agua y formar una estructura viscosa o gelatinosa. El término tiene su origen en la química del almidón, pero hoy en día también se utiliza para los derivados de la celulosa y otros espesantes.
En el caso del almidón, la gelatinización se produce cuando los granos de almidón se calientan en agua. Los granos se hinchan, las zonas cristalinas se disuelven y la amilosa se libera. La suspensión se espesa y se forma una estructura pastosa o gelatinosa. La temperatura de gelatinización y la viscosidad resultante dependen del tipo de almidón, del contenido de agua y del tratamiento térmico.
Los derivados de la celulosa, como la metilcelulosa, la hidroxietilcelulosa o la carboximetilcelulosa, también presentan marcadas propiedades gelificantes y espesantes. En agua, forman soluciones con viscosidad estructural. Estas propiedades se aprovechan de forma específica en la química, la química de la construcción, la industria alimentaria y la farmacia.
Otros espesantes de la industria química también presentan efectos similares. En la química de la construcción, controlan la consistencia, el tiempo de aplicación y la capacidad de retención de agua. En los alimentos, influyen en la textura, la sensación en boca y la estabilidad. En los lubricantes, regulan la fluidez y la adherencia. En los polvos metálicos, se aprovechan sus propiedades gelificantes para estabilizar suspensiones, aglomerar polvos o facilitar los procesos de moldeado.