Dióxido de silicio
El dióxido de silicio (SiO₂), también conocido como ácido silícico, es un compuesto químico formado por silicio y oxígeno. Se encuentra entre los óxidos inorgánicos más importantes. Se encuentra de forma natural como cuarzo, arena o mineral silicático y se produce industrialmente en forma amorfa o cristalina.
En la ingeniería de procesos, el dióxido de silicio se utiliza como relleno, agente antiadherente, agente fluidificante, espesante o adsorbente. El dióxido de silicio especialmente fino, pirogénico o precipitado se añade a los polvos para mejorar sus propiedades de fluidez, reducir la aglomeración y aumentar la capacidad de vertido. Debido a su gran superficie específica, influye considerablemente en el comportamiento de vertido y mezcla de los polvos.
El dióxido de silicio se utiliza en la industria química, alimentaria, farmacéutica, de materiales de construcción y de plásticos.